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Così fan Tutte – Acto I: camino hacia la locura

Hay veces que los montajes comienzan con un puñetazo al estómago del espectador. Como director de escena los prefiero. No me gusta los espectáculos insulsos donde el director de escena o musical, son meros árbitros de fútbol, para los que lo mejor que les puede suceder, es pasar inadvertidos. Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Sentarse en un hormiguero

Probablemente pocas cosas que he aprendido en este punto que perfectamente se puede situar en la mitad de mi vida y de no retorno. Una de ellas es que la sabiduría y el conocimiento no son objeto de escaparatismo ni mercadería.

He tenido el inmenso placer de conocer al maestro PierAngelo Pelucchi. El maestro Pelucchi posee la sabiduría por inmensidad y la humildad por birrete. A pocos hombres he conocido con una capacidad de trabajo tan grande. A pocos Maestros de esa talla se les puede estigmatizar por tener la sonrisa como inalienable arma didáctica, y la cordura como bálsamo en una profesión plagada de pretenciosos cantantes que viven con la creencia de haber sido tocadas por el dedo de Dios. Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Velocidad de crucero

Esperábamos esta fase del trabajo como agua de mayo. Después de visionar, leer y estudiar a Mozart y Cosi fan tutte, es el momento de empezar a dar forma a cada acto, escena y cuadro. Después de reinventar la opera en nuestra cabeza, es el momento de dar valor a un nuevo espacio y tiempo dramático.

Nos encontrábamos por delante mínimas metas que fueron abordadas sobradamente a lo largo del día. Todo ello, jalonado de una agradable comida, chocolatinas en su justa medida, coincidencias y visiones compartidas, y confesiones mutuas… Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Un calendario imposible

Hasta llegar aquí, nos hemos tenido que encontrar en varias reuniones más, para seguir trabajando todo el entramado interno de como organizamos esta producción. La más gratificante sin lugar a dudas, la reunión con Jonathan, Juanfra y Nikoleta donde cerramos el calendario definitivo, y donde hablamos de lo que ma´s nos gusta: de Arte.

Sin una unidad de producción definida, por cuestiones lógicas en este proceso, hemos tirado adelante tratando de sumar las distintas experiencias que el centro nos ha proporcionado a lo largo de su corta vida, la de Juanfra en sus años como correpetidor en la Opera, y la mía propia como dueño de una productora estrictamente teatral. Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Con el equipo de escenografía y vestuario…

Febrero comenzó con una importante reunión. El equipo de dirección (Héctor y yo) nos encontramos con los compañeros de la Escuela Superior de Arte y Diseño. Ellos son los encargados, junto a sus alumnos, de dar forma a la idea que les pusimos encima de la mesa.
Siempre afronto esta primera reunión como el como el reo que está frente al cadalso. Es un momento crítico porque te planteas la dicotomía de si te supiste explicar o de si te entendieron convenientemente.

Es el momento donde en definitiva ver la primera forma que tendrá tu espectáculo en escena. Es como la primera ecografía que ves, la primera vez que pones cara a tu futuro hijo, y de eso sé algo en los últimos tiempos.

También para el equipo es un momento importante, sobre todo si es la primera vez que trabajamos juntos. Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Un Piolet en mi Almohada

En cualquier faceta de la vida, nunca es fácil encontrar gente de plena confianza para cualquier cosa. Como en un gran mercadillo, muchos obnubilan porque tienen por deporte el escapartismo y la exhibición a plena luz del día, pero en más veces de las deseadas, es todo producto del espejismo inducido a la búsqueda de algo que a veces no sabemos qué.

En el arte, muchos llegan porque aplican esta máxima y lo hacen con un rigor, que aplicado al propio arte, sería pista abierta para abonar ese talento al que faltan al respeto.

Héctor no hace alpinismo artístico ni se destapa ante nadie. Guarda su talento para justamente ofrecerlo y ponerlo al servicio de cualquiera que lo necesite.

Héctor es de esos que dificilmente dicen no, pero también es de aquellos a los que no le pesa la verdad medida. Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Pedagogía, Eterna Pedagogía

Sabía que este nuestro «Così fan tutte» tenía otros condicionantes distintos a los de una producción al uso. En condiciones normales, hay cosas que no se explican, egos que se automitigan porque lo importante no es lo que «yo» hago, sino que puedo aportar al espectáculo.

En el desarrollo de cualquier producción, se dan situaciones que se entienden y que no necesitan de ser explicadas porque son el leit motiv del propio espectáculo. Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Un cruce de caminos, el primer casting

Arte es sinónimo de casting. Es un proceso natural donde la selva te pone de su lado, o por el contrario te deja desvalido ante las alimañas que poblamos la mesa que se levanta frente al artista examinado. Lee el resto de esta entrada

Così fan Tutte – Después de la Lluvia, la Tormenta

Y Rafa se fue a Udine…. Y en las frías noches de la bella ciudad italiana, pero siempre al calor del maestro Pelucci, el primer hervor de la ilusión, propició que el gigantismo de un Cosí fan tutte por parir. Ya por sólo por ello, merecía la pena. De a poco, su incipiente vida de Erasmus también nos regaló conocimiento al resto.

Y como el testigo que porta el velocista, que se sabe inútil si no pasa de mano en mano, el proyecto cayó en box mail de Judith. Y en la calurosa séptima planta del Conservatorio, me asestó una certera punzada a la glándula del «no hay güevos». Diez minutos despúes, entrabamos en el despacho de nuestro Jefe de Estudios al que no es difícil de convencer, es un hombre de retos. A mismo tiempo, el director de nuestro centro levantó el teléfono y al otro lado el Pérez Galdós, teatro mítico de la ciudad, dijo sí. Lee el resto de esta entrada

La noche de los cuchillos largos

La noche de los cuchillos largos
Heiner Müller

A. Y cuando la noche se hizo día por el incendio del Reichstag
Apareció mi hermano en la puerta y no le di la mano.
B. Yo soy tu hermano.
A. Lo eres tú.
Y si lo fueras, por qué te apareces
Ante mi cara con manos rojas
De sangre de los nuestros. Estarías tres veces muerto.
B. Eso quiero, hermano, por eso estoy aquí.
A. Me llamas hermano. Y ya no lo soy.
Entre nosotros pasa un cuchillo llamado traición
Y eres tú quien lo ha forjado.
B. Y lo soy y mi mano está roja
Dame lo que te pido, mi muerte.
A. Dijo mi hermano el que ya no lo era
Sino una mancha y un peligro.
Ellos lo habían torturado en sus sótanos
Y andaba ahora en camisa parda y comía de sus platos.
En sus manos las heridas estaban frescas
Ahora su revó1ver estaba sobre la mesa.
Hazlo tú mismo.
B. Si pudiera, hermano, lo haría.
Ya no soy el que era.
A. Qué me importa.
B. Somos de la misma madre.
A. Arrástrate de retorno.
B. Mi puesto estaba junto al tuyo en la fábrica.
A. Ojalá el alambre de acero te hubiese destrozado.
Debí saber en qué te convertirías.
B. También estuve en la huelga general
En la Puerta de Brandemburgo entre gritos de viva
Con la verdad bajo el brazo estuve contigo.
A. Tu camisa es parda, esa es la verdad ahora y aquí.
B. La verdad ahora y aquí. Quieres leerla.
Por tres semanas he sido papel
Sobre el que tu enemigo y el mío escribió su verdad
Se quita la camisa parda. En su pecho una cruz gamada aún fresca. )
Y lo que de tu hermano quedó
Es el traidor.
A. Qué estás esperando.
Haz tu trabajo, hermano. Luego mira
Cómo me desuellan, y con buenas razones.
Sea como sea, no seré vuestro perro.
B. Debo acaso decirte cómo se convierte a un hombre en un perro.
A. Lo veo en ti: has llegado lejos.
Métete en tu pellejo, perro, afuera ladra la plebe
Y arranca de un mordisco tu parte del botín.

Pausa. Ruido de la cuidad.

B. No abrí la boca en las celdas de la Gestapo.
Al salir no era más claro el día.
Vosotros pasábais a mi lado ajenos
Mi sangre aún no se había secado en mi camisa.
Por vosotros había doblado el lomo, ahora
Para mí solo quedaba el basurero y estaba ocupado.
Durante la segunda función tras tres semanas de pausa
Me sentía en la celda casi como en casa.
El apretón de manos sustituido por la patada.
Cuando alguien saltaba la cogían conmigo.
Como si yo fuera el chivato.
Ahora cómprate algo para tu honor de proletario.
(Se pone la camisa parda.) 
Mi compra fue, donde hay un perro hay un pellejo
La camisa parda, el carrusel se mueve a la derecha
Y las botas se sienten, no estás solo
Levantas la cachiporra y los otros gritan.
Eso era todo. Miré al fondo de mí.
La Noche de los Cuchillos Largos pregunta quién a quién.
Yo soy uno y soy el otro.
Hay uno de más. Quién arrastra a quién.
Toma el revólver, haz lo que yo no puedo
Dejar de ser un perro y ser tan rolo un hombre muerto.
A. Y mientras los nuestros gritaban en las celdas
Los Cuchillos Largos andaban cortando por Berlín
Mataba al traidor, mi hermano, yo.